Fijar un presupuesto, clave para elegir casa

Una vez que conocemos todos los gastos, nos queda la parte más importante a la hora de tomar una decisión. Fijar nuestro presupuesto, es decir, de cuántos ahorros disponemos y cuáles son nuestros ingresos mensuales, para poder calcular cuánto dinero podemos gastarnos en la compra de una vivienda.

Fijar un presupuesto, clave para elegir casa

Un sencilla multiplicación nos ayuda a salir de dudas. Basta con multiplicar por cuatro nuestros ingresos brutos anuales para determinar el dinero que podemos gastarnos en una vivienda. Una familia con unos ingresos brutos anuales de 50.000 euros debería desechar viviendas de más de 200.000. No obstante, no olvidemos que los bancos no conceden -al menos de manera generalizada- financiación más allá del 80% del valor de tasación, imponiendo una barrera de entrada inicial a aquellos que no disponen o apenas cuentan con ahorros para cubrir ese 20% restante. Así, por ejemplo, para esa vivienda de 200.000 euros, será necesario que tengamos ahorrados unos 50.000 euros.

Con una cifra sobre la mesa y una primer sondeo del mercado donde queremos comprar averiguaremos con relativa rapidez qué tipo de vivienda podemos permitirnos comprar según nuestro presupuesto. No olvidemos que la brecha de precios entre obra nueva y segunda mano suele generar un inevitable choque de trenes entre el deseo de comprar una casa a estrenar y las limitaciones económicas que aún se presentan en numerosos hogares españoles, porque, no olvidemos, que frente a las subidas de precios de las casas, los salarios de los españoles siguen congelados.

Según los últimos datos de los notarios, el precio del metro cuadrado de los pisos de segunda mano -incluye aquellas casas que han sido objeto ya de un o varias transmisiones, no tiene en cuenta el año de construcción- se situó en julio en 1.487 euros y el de los pisos nuevos en 1.795 euros. Es decir, para una vivienda de 100 metros cuadrados estaríamos hablando de una casa de casi 150.000 euros y otra de casi 180.000, es decir, 30.000 euros de diferencia, una cantidad a tener en cuenta a la hora de tomar una decisión ya que, no olvidemos, el precio es la variable que más peso tiene en la balanza a la hora de comprar casa, por delante del tamaño de la misma o su ubicación.

En definitiva, lo que va a determinar la compra de una vivienda nueva o una de segunda mano, es el dinero que tengamos ahorrado y nuestros ingresos mensuales ya que, por ejemplo, a nivel fiscal o de gastos asociados a la compra de la vivienda o de la hipoteca, la diferencia económica entre una opción u otra no es especialmente relevante.

 

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